¿Cómo mudarse sin arruinarse?

¿Cómo mudarse sin arruinarse?

Si hay algo que produce dolor de cabeza y estrés es el mudarse. Al cambio radical del entorno, hay que añadir el hercúleo trabajo de trasladar todos los trastos sin que se deterioren o se te pierda ninguno, clasificarlos adecuadamente y ordenarlos para tenerlos a punto a la hora de desembalarlos.

Por si todo esto no fuera poco, hay que añadir a la lista el desembolso económico que de ello se deriva: desde la empresa de mudanzas si cabe, hasta la obtención de nuevos muebles. Es por ello por lo que conviene reflexionar sobre factores como si realmente necesitamos todo lo que portamos de una casa a otra o si hace falta rellenar por completo todas las estancias del nuevo hogar.

Una buena respuesta a estas cuestiones puede determinar un ahorro significativo y muchos dolores de cabeza de menos, por lo que os facilitamos los siguientes consejos.

Aprovecha para “hacer limpieza”

En más de dos, tres o cuatro ocasiones acumulamos y acumulamos objetos sin ningún tipo de valor: ni funcional, ni siquiera sentimental, por el simple hecho de disponer espacio para guardarlo.

Un buen truco para evitar el “síndrome de Diógenes” en una mudanza es pensar que cada caja que rellenas cuesta dinero, o dejar a un amigo que seleccione qué debes llevarte y qué no” ¿Cuánto cable innecesario o que no sabemos para qué sirve nos encontramos por los cajones?, ¿Cuánta ropa está a la espera de ser usada para pintar una casa que nunca pintamos?, ¿Realmente vamos a llenar las paredes de la nueva casa con todos esos cuadros? Eso por no hablar de que un jarrón feo, es feo lo pongas donde lo pongas, ya sea en tu antigua casa o en la nueva. Aprovecha esta coyuntura como excusa para sacar por fin estos objetos de tu vida.

Acude a los “Family, Fools & Friends”

Se les llama las tres F en finanzas y se trata de aquellas personas a las que acudes en caso de necesidad. Un buen servicio de mudanzas es caro, y los que resultan demasiado baratos no son para nada fiables ni recomendables, es por ello que, pese al tópico de que no hay nada más pesado que tener que realizarle una mudanza a un amigo, piensa que merece la pena tener un buen detalle (cena o regalo mediante) con un familiar o conocido, antes que desembolsar un dineral ante desconocidos como son las empresas de mudanzas.

Sopesa si te compensa más comprar de nuevo o trasladar

En ocasiones, por mucho que dispongas de muchos amigos dispuestos a ayudarte en la “odisea”, es imposible plantearse cuestiones como desplazar un sofá o electrodoméstico por nosotros mismos: desde la bajada por las escaleras hasta el desplazamiento es un proceso de cierta delicadeza que conviene encomendar a profesionales.

Es por ello por lo que, si estamos hablando de objetos concretos como un tresillo o una vieja lavadora, conviene razonar si realmente merece la pena trasladarlos o será mejor dejarlos en la vivienda actual: si la lavadora ya requiere de un mantenimiento constante y el sofá está pleno de remiendos, la solución está en bandeja.

Si el problema es de no disponer de ahorrillos para abordar la compra de un nuevo mueble, existen créditos online rápidos que nos pueden salvar del apuro y que a la larga este pequeño desembolso sin duda nos acabará compensando.

Saca el mayor rendimiento a tus muebles

Ante el anterior punto: mejor vender que abandonar. Existen multitud de aplicaciones y servicios por el cual establecer acuerdos de compra-venta, y mediante los cuales podemos sacar unos eurillos con aquello que no queramos o no podamos llevarnos.

No sólo para vender, sino para comprar también puede ser una buena opción. Quizás no queramos un calco de habitación de un piso a otro o queramos un cambio de aires. El amueblar con cabeza es fundamental: ¿Me merece la pena desembolsar por algo de lo que acabaré cansándome o por el contrario será una compra que sólo tendré que hacer una vez?.

Por último, piensa con cabeza fría

¿Para qué desplazar un mueble que acabaré cambiando? Aquellos que dudemos que nos queden bien en el nuevo piso o que estemos deseando de cambiar a la mínima ocasión, ni lo pensemos un segundo: servicio de recogida de muebles municipal es la respuesta.